Tokio: popurrí antes de dejar la ciudad (Nihombashi, Bunkyō, Kōtō y Taitō). Rumbo a Nikkō
Hoy dejamos Tokio. Tras hacer el check-out, aún disponemos de unas horas para visitar algunos de los lugares que nos han quedado en el tintero.
Nihombashi
Heya Arashio
En primer lugar nos dirigimos a Heya Arashio, un establo de sumo donde son bienvenidos los turistas que quieran curiosear. Desde la calle, a través de una ventana, se puede ver cómo entrena un grupo de luchadores de sumo. Desafortunadamente llegamos bastante tarde y ya están estirando y haciendo ejercicios de relajación. Al finalizar, una pareja de sumos sale a la calle y se van haciendo fotos con los visitantes (parece todo muy protocolizado).

Información práctica recogida a pie de heya:
- En Heya Arashio se puede ver el entrenamiento de sumo por la mañana en horario de 7.30 a 10.00h.
Bunkyō
Origami Kaikan
Desde que el año pasado visitamos la Escuela-Museo de Origami de Zaragoza (EMOZ) (incluso asistimos a una clase), nos ha atraído este arte en papel, así que no nos queremos perder Origami Kaikan, una tienda y galería de origami. Tienen modelos expuestos en mesas y vitrinas y salas de diseño, además de la zona de tienda, con abundancia de papeles. La zona dedicada a exposición nos decepciona un poco en comparación con lo que recordamos de Zaragoza.

Kōtō
Fukagawa Fudō-dō
Cogemos el metro para ver Fukagawa Fudō-dō, un templo budista de la secta Shingon, y su goma (ceremonia de purificación con fuego). Llegamos a las 10.45h, la ceremonia va a comenzar a las 11.00h. Subimos las escaleras y entramos, a mano izquierda se encuentra la sala donde se celebra la ceremonia de purificación, hay un escenario con tambores y tablillas escritas por las paredes. Encontramos dos sitios en una zona alejada del escenario pero con buena visualización. Un monje empieza a entonar un cántico desde el escenario y todos le siguen, se enciende un fuego y otros dos monjes comienzan a pasar las tablillas cerca de las llamas. A continuación comienza la parte instrumental, y comienzan a sonar algo parecido a trompetas, tambores enormes, campanillas y cascabeles, uniéndose al cántico; el conjunto llena la sala invocando un estado de relajación, pero se corta repentinamente con el cambio de ritmo de los tambores, que comienzan a sonar frenéticamente. En la última parte de la ceremonia, los asistentes se acercan al escenario y entregan sus bolsos y mochilas a los monjes para que los purifiquen pasándolos cerca del fuego.

De nuevo en la calle, entramos en un supermercado y compramos tempura de cebolla y sushi de atún y salmón y comemos en Kiyosumi-teien, un parque súper tranquilo lleno de familias jugando.
Información práctica recogida a pie de templo:
- La ceremonia del fuego se celebra todos los días a las horas impares desde las 9.00 hasta las 17.00h. Tiene una duración de unos treinta minutos.
- No está permitido hacer fotos en el interior del templo.
Taitō
Kakimori
Para bajar la comida damos un paseo de cuarenta minutos hasta Kakimori, una papelería muy especial donde se fabrican cuadernos a la carta, eligiendo entre los distintos diseños disponibles. María selecciona cuidadosamente la portada y contraportada, la anilla, el cierre, así como el tipo de papel y número de hojas y añade un sobre detrás de las hojas, y en menos de una hora tiene su precioso cuaderno en las manos.
Información práctica recogida a pie de papelería:
- Un cuaderno a la carta sale desde los 10€ al cambio; el de María, tamaño B6, con tapas duras, el máximo número de hojas y cierre de cuero costó 20€ al cambio.
Rumbo a Nikkō
Nos despedimos de Tokio y ponemos rumbo a Nikkō. Para cuadrar presupuesto nos toca prescindir de peajes, así que vamos a tardar cuatro horas en llegar. Nos dejamos llevar por el GPS del coche, que está conectado a red y tiene datos del tráfico, y el viaje resulta bastante cómodo.
Al final de la tarde paramos en un camping junto al río Daiya con intención de pasar la noche, pero los precios nos parecen muy altos y de todas formas resulta imposible comunicarse con el dueño, así que avanzamos hasta un michi-no-eki (área de descanso) que queda a quince minutos.
Son las 20.00h, perfecto para relajarnos, cenar, escribir las impresiones del día, preparar nuestro dormitorio móvil y dormir.
Información práctica recogida a pie de carretera:
- Ir en coche de Tokio a Nikkō lleva dos horas por carretera con peaje y cuatro horas por carretera sin peaje.