Biblián, Alausí, Guamote, laguna de Colta y Baños
Biblián
Hoy es día de traslado, aunque aprovecharemos para hacer algunas paradas en el camino. Después de desayunar nos montamos en el coche y comenzamos el viaje.
Nuestra primera parada es Biblián, una pequeña localidad sobre la que se alza el santuario de la Virgen del Rocío, incrustado en lo alto del cerro Zhalao.

En la parte baja se encuentran los nichos y en la alta la iglesia. Es de estilo gótico, en piedra, con una escalinata que da acceso a un piso superior donde encontramos un mirador que ofrece vistas al pueblo y las colinas circundantes.


Un camino sube hasta la parte alta del cerro y proporciona vistas desde una mayor altura.
Saliendo de Biblián paramos a comprar agua. Después nos dirigimos hacia Cañar, para ver su mercado aprovechando que hoy es domingo. Lo que vemos desde el coche es algo parecido a lo que encontraríamos en cualquier mercadillo en España y además no encontramos dónde aparcar, así que decidimos no bajar y continuamos la marcha.
Alausí
El camino por carretera a Alausí nos da la oportunidad de disfrutar de un pintoresco paisaje que se alza sobre las nubes, de hecho paramos en el mirador de Chunchi para contemplarlo con más calma.

Alausí es un pueblo famoso por su mercado de los domingos y por su tren que recorre la Nariz del Diablo, actualmente a disposición del turismo. Nos acercamos a la estación de tren para informarnos sobre los horarios; no hay disponibilidad para hoy, nos planteamos la posibilidad de reservar para dentro de unos días pero por el momento lo dejamos en el aire.

Comemos en el mercado: de primero caldo de pollo y de segundo carne de cerdo con arroz, huevo frito y ensalada y un vaso de zumo. Somos los únicos turistas y eso nos permite disfrutar de un ambiente local auténtico.

Justo enfrente del mercado encontramos una peluquería. Raúl lleva varios días diciendo que se tiene que cortar el pelo, así que aprovecha la oportunidad. Es muy divertido, con música ecuatoriana a todo trapo y una peluquera de lo más simpática que no para de decirle a María: «¡qué esposo más guapo tienes!».

Después damos una vuelta por Alausí, Raúl con un helado de chocolate y María con un helado de higo. Es una ciudad muy agradable.
Información práctica recogida a pie de pueblo:
- Un menú en el mercado que incluye dos platos y postre cuesta 2,5 US$.
- Un corte de pelo de varón cuesta 3 US$.
Guamote
Nuestra siguiente parada es Guamote, vamos buscando unas casas de adobe que hemos leído en la guía. Aparcamos el coche junto a la iglesia y buscamos en los alrededores, pero no las encontramos.

Buscamos en la periferia con el coche, pero únicamente vemos edificios en construcción de materiales modernos. Estarán en otra parte o, quizás, ya no existan.
Laguna de Colta
Nuestra siguiente parada es la laguna de Colta, parcialmente cubierta por totora. Se encuentra próxima a Cajabamba y es y es usada con fines recreativos, con posibilidad de dar un paseo en barco, hacer kayak o montar en patín; además, en el parque que da acceso a la laguna hay columpios y zonas de descanso.

Hoy, siendo domingo, ha venido bastante gente a pasar la tarde, pero aún así podemos dar un paseo con tranquilidad por la orilla.

A la salida encontramos varios puestos de comida, entre los que destaca uno de cuyes (conejillos de indias) a la parrilla. Probamos unas tortillas de maíz cocinadas a la piedra con queso que están muy ricas.

Cruzando la carretera encontramos la pequeña iglesia de María Natividad de Balbanera, la más antigua de Ecuador (año 1534).

Volvemos al coche y ponemos rumbo a nuestro destino final, Baños.
Información práctica recogida a pie de laguna:
- La entrada a la laguna cuesta 0,60 US$ por persona.
Baños
Se ha hecho un poco tarde debido a las paradas pero todavía nos queda más de una hora de luz. Pasamos cerca de Riobamba y un rato después aparece frente a nosotros el volcán Chimborazo, majestuoso con sus más de 6000 metros y la cumbre nevada.

Llegamos a la periferia de Ambato y cambiamos de carretera en dirección a Baños. Los últimos 40 minutos conducimos sin luz solar, lo cual es algo que pretendíamos evitar, aunque por suerte la carretera está bien iluminada con farolas y una multitud de coches que parecen haber elegido nuestro mismo destino.
Tras varias vueltas al fin conseguimos localizar nuestro hostal. Nos registramos y salimos a cenar. Hoy es un día especial para nosotros, así que elegimos un buen restaurante para celebrarlo. Tomamos una parrillada de carnes al carbón acompañada con arroz, verduras y patatas y bebemos limonada, todo muy rico. Regresamos al hostal agotados tras este largo día.