Ecuador (Sierra),  Vuelta al mundo

Ecuador (Sierra) – Día 13

Parque nacional Cotopaxi y Riobamba

Parque nacional Cotopaxi

Despertamos en un pueblecito cerca de la entrada sur del parque nacional Cotopaxi. Desayunamos unas tostadas de aguacate riquísimas, manzanas y café hecho en cafetera italiana, recogemos y nos dirigimos al parque.

Existe la posibilidad de subir este volcán de casi 6000 m, pero en esta ocasión nosotros vamos a verlo desde abajo.

En la entrada encontramos un área de recepción, en la que se realiza el registro de los visitantes. Continuamos por la carretera, sorprendidos por las señales de tráfico que advierten sobre la caída de material piroclástico y las zonas de flujo de lava. El volcán Cotopaxi se alza frente a nosotros, imponente.

El volcán Cotopaxi se alza frente a nosotros, imponente

El asfalto de la carretera se convierte en grava y llegamos a la laguna de Limpiopungo, entre el Cotopaxi y el Rumiñahua. Sólo hay cuatro coches en el aparcamiento, contando con el nuestro. Vemos un cartel que explica las rutas de evacuación… ¡esperamos no tener que ponerlo en práctica!

Cogemos el sendero que rodea la laguna, es muy cómodo, bien acondicionado y apenas tiene desnivel, por lo que se recorre sin dificultad a pesar de la altitud. A lo largo del mismo hay varios miradores que dan a la laguna para observar la fauna. Desafortunadamente, unas nubes se han detenido sobre el Cotopaxi y lo cubren rápidamente.

Desafortunadamente, unas nubes se han detenido sobre el Cotopaxi

A mitad de camino algo llama nuestra atención en el cielo: una pareja de cóndores planeando sobre nosotros, ¡impresionante! Nos quedamos embobados mirándolos.

Cóndor

De repente, una manada de caballos salvajes aparece galopando colina abajo frente a nosotros, son preciosos. ¡Esto es un espectáculo de la naturaleza y tenemos sitio en primera fila! Los caballos se paran a beber en charcas, los cóndores continúan sorteando las corrientes de aire, nos faltan ojos para observarlo todo.

Los caballos se paran a beber en charcas

Continuamos rodeando la laguna, hay un gran número de patos, fochas, gaviotas andinas y otras aves.

Laguna de Limpiopungo

De vuelta en el aparcamiento comemos dentro del coche de cara a la laguna, pues fuera hace mucho viento; tenemos bocadillos, manzanas y chocolate. Leemos un rato la guía y después salimos del parque y continuamos hacia Riobamba, donde pasaremos la noche.

 

Riobamba

Llegamos sin problemas y vamos a dar una vuelta por las calles de alrededor del hotel. Hemos visto que hay una panadería que anuncia ser española y allá vamos, emocionados por ir a tomar pan «de verdad», pero resulta que sólo lo hornean dos días a la semana y no les queda. Compramos un trozo de pastel de chocolate de consolación y seguimos con las compras para la cena y el desayuno (nos permiten usar una cocina en el hotel) antes de regresar a descansar.

Nuestro váter en Riobamba

Cenamos pasta con mucha verdura, nos duchamos y nos quedamos un rato planeando nuestros próximos destinos antes de dormir.

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