Kaua’i: Kōke’e State Park, Na Pali Coast, Spouting Horn y Poipu Beach
Kōke’e State Park
Despertamos con los gallos a las 5.45h, asomando los primeros tímidos rayos de sol en Salt Pond Beach. En pocos minutos hemos recogido la furgoneta (pasa a «modo día»), nos hemos aseado y estamos enfilando directos a Waimea Canyon. Queremos volver a los miradores al final de Kōke’e Road que ayer no pudimos disfrutar por las nubes (Kalalau Lookout y Pu’u O Kila Lookout). Los encontramos completamente despejados. Los valles, que dan a Na Pali Coast, son preciosos, y a esta hora los disfrutamos prácticamente en soledad. Prácticamente, porque junto a uno de los miradores hay una tienda de campaña de la que sale una pareja, que también se queda contemplando el paisaje en silencio.

Desayunamos y descendemos el cañón, parando en Waipo’o Falls Lookout para contemplar la cascada.

Na Pali Coast
Continuamos hasta Port Allen, donde, tras sondear varios operadores turísticos, contratamos una visita a Na Pali Coast en zodiac que va a zarpar en pocos minutos. Nos subimos a la embarcación junto con el resto de turistas y salimos del puerto a toda velocidad… Sin embargo, antes de transcurrir cinco minutos estamos de regreso en el puerto, ya que una señora ha comenzado a vomitar y bajar de la zodiac parece el único remedio para recuperarse. Su acompañante se queda a bordo.
En una segunda oportunidad alcanzamos Na Pali Coast, donde un grupo de 100 delfines (según la estimación de los encargados de la excursión) nos da la bienvenida, incluso hay varias crías pegadas a sus madres.

Cuando ya se han alejado, continuamos navegando con la vista puesta en la costa. Na Pali Coast es impresionante, singular y salvaje.


La embarcación se detiene cerca de una playa y nos lanzamos al agua para hacer snorkel. Las aguas son claras y hace buen tiempo, no podemos pedir más para disfrutar de los peces de colores. Tras el chapuzón comemos en la zodiac y descansamos un rato antes de continuar bordeando la costa. Nos internamos en cuevas y contemplamos cascadas, algunas caen directamente al mar.

De regreso, la embarcación navega más alejada de la costa, permitiendo una visión panorámica. Un grupo de delfines salta y da giros en el aire a modo de despedida. Una vez dejamos atrás Na Pali Coast, el capitán pone música a todo volumen y acelera hasta el puerto.
Información práctica recogida a pie de costa:
- La excursión en zodiac a Na Pali Coast nos costó 135 US$ por persona (incluye comida y material de snorkel) y tuvo una duración de 5 horas y 30 minutos. También se organizan excursiones en catamarán y otro tipo de embarcaciones, con precios que van desde 135 hasta 170 US$ por persona.
Spouting Horn
Nuevamente en tierra firme, conducimos hasta Poipu Beach y nos damos una ducha. No teníamos planeado visitar esta playa, pero el espectáculo que alberga al atardecer, que nos ha chivado otra pareja en la excursión a Na Pali Coast, es demasiado tentador. Aún disponemos de algo de tiempo, así que nos acercamos a Spouting Horn, donde el agua, al entrar con fuerza por túneles de lava submarinos, sale disparada por agujeros a modo de géiser, emitiendo un bramido.

Poipu Beach
Pasamos por Ke Kahua O Kaneiolouma (antiguo poblado hawaiano), donde encontramos cuatro tikis de madera e infografías sobre la estructura social y la relación con la naturaleza, antes de volver a Poipu Beach.
Merendamos unos bocadillos y nos sentamos en la arena a esperar. Pronto el sol cuelga sobre el horizonte y comienzan a aparecer las primeras tortugas, arrastrándose fuera del agua.

Nos fascinan tanto estas criaturas que pasamos dos horas contemplándolas, y cada pocos minutos llega una nueva.

Es noche cerrada, regresamos al coche, cenamos bocadillos de sardinas y tomate, preparamos el «dormitorio» y caemos rendidos antes de las 21h.
Información práctica recogida a pie de playa:
- Las tortugas llegan a Poipu Beach al atardecer y vuelven al agua al amanacer.
- En esta playa también es posible ver a la foca monje hawaiana (en peligro de extinción).