México,  Vuelta al mundo

México – Día 3

Laguna de Bacalar

La laguna de Bacalar también es conocida como laguna de los Siete Colores, en ella podemos observar distintas gamas de azul, verde y café.

Nos despertamos temprano para ir a ver el amanecer desde el embarcadero. Todo está en calma, se respira tranquilidad.

Despierta el día en la laguna de Bacalar

La salida del sol es un espectáculo.

Amanecer en la laguna de Bacalar

Al rato, cuando el sol ya ha alcanzado cierta altura, la laguna muestra su paleta de colores, ¡preciosa!

Laguna de Bacalar

Desayunamos y pasamos el resto de la mañana dormitando, el cuerpo pesado bajo el calor y la humedad ambiental.

Desayuno mexicano
Pasamos gran parte de la mañana dormitando

Después de comer (frijoles negros con verduras que cocinamos anoche) tomamos una excursión en barco por la laguna. El guía nos explica que la laguna en realidad es una grieta en la tierra que se llena del agua procedente de diversos cenotes y se vacía a través de un canal a otra laguna. El paseo comienza por el cenote Esmeralda, llamado así por su color; además, su forma cónica le confiere distintas tonalidades. Observamos también los estromatolitos, que son bacterias capaces mediante fotosíntesis de fijar el dióxido de carbono y convertirlo en oxígeno y carbonato cálcico, dando lugar a piedras.

Se identifica el contorno del cenote Esmeralda en el cambio de color del agua

Navegamos cerca de la isla de los Pájaros, donde vemos cigüeñas americanas y, con ayuda de los prismáticos, una espátula rosada, así llamada por el color de su plumas y la forma de su pico.

Isla de los Pájaros

Después hacemos una parada en el canal de los Piratas para darnos un baño y exfoliarnos con los fangos ricos en azufre; a Raúl le da un poco de asco el olor, ¡pero aún así se unta todo el cuerpo!

Sesión de fangos en el canal de los Piratas

De regreso pasamos frente al fuerte de San Felipe y hacemos una breve parada en el cenote Negro. Éste alcanza una profundidad de más de 90 metros y sus paredes son completamente verticales, de manera que podemos identificar perfectamente el contorno en el agua en la línea que separa el azul del negro.

Cenote Negro

A la vuelta del paseo nos espera una rueda pinchada que cambiar (por un maldito clavo en la carretera); afortunadamente llevamos una de repuesto en el maletero. Aún no lo sabemos, pero… ¡una maldición maya ha caído sobre nosotros!

Maldición maya – primer episodio

 

Información práctica a pie de laguna:
  • Madruga para ver el amanecer sobre la laguna. Ideal si tu alojamiento tiene embarcadero, si no es así puedes contratar una excursión para verlo desde un barco o en kayak.
  • Como orientación, la excursión en barco por la laguna que contratamos nos costó 250 M$ por persona.

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