De Cahuita a Tortuguero y parque nacional Tortuguero
De Cahuita a Tortuguero
Desayunamos un café costarricense, huevos revueltos con cebolla, un bol de fruta pelada y dos plátanos recién cogidos de la mata. ¡Qué rica está aquí la fruta tropical! ¡Ésta no es la que llega a España!
Después de desayunar la dueña del alojamiento nos lleva a la zona de la propiedad que se encuentra junto al río y nos muestra ranitas rojas que se esconden entre las ramas.

Ponemos rumbo a Pavones, donde tendremos que coger un barco que nos lleve río abajo hasta Tortuguero.
El camino se hace largo, pues la carretera atraviesa numerosos pueblitos y hay muchos camiones, lo que obliga a ir despacio. También contribuyen los animales, principalmente perros, ¡aunque también un armadillo!

Atravesamos plantaciones de plataneros que se extienden a ambos lados de la carretera kilómetros y kilómetros.

Saliendo de un pueblo nos encontramos con caravana. Una conductora que ha dado media vuelta nos informa de que ha habido un accidente con una víctima mortal, por lo que buscamos un camino alternativo.
Tras un gran rodeo conseguimos llegar a Pavones a tiempo para coger la barca de las 13.00h.
Información práctica recogida a pie de carretera:
- Recomendamos contar con más tiempo del que indique la aplicación GPS del móvil para cualquier ruta en coche por Costa Rica: accidentes, cortes por obras, camiones, restricciones de velocidad… hacen imposible cubrir las distancias en los tiempos estimados.
Parque nacional Tortuguero
El parque nacional Tortuguero se encuentra en la costa del Caribe. Cada temporada cientos de tortugas verdes vienen a sus playas a desovar. Destacan también su bosque tropical y sus canales, que acogen gran variedad de fauna.
Primero subimos los pasajeros. Somos los únicos que cargamos con nuestro equipaje, ya que nadie nos ha indicado dónde dejarlo; el espacio es muy limitado, por lo que no vamos especialmente cómodos. Cuando estamos todos sentados comienzan a cargar el equipaje del resto de pasajeros hasta formar varios estratos de maletas y, encima de todo, dos bicicletas.

Y así partimos. Descendemos el río, que se abre camino en la espesa vegetación formando meandros color chocolate.


En cuarenta y cinco minutos llegamos a Tortuguero, un pequeño pueblo volcado en el turismo (hostales, hoteles, restaurantes y agencias turísticas lo conforman). Es muy tranquilo, pues no hay tráfico rodado.
Tras dejar las mochilas en el hostal preguntamos en un par de agencias y nos decidimos a hacer el tour nocturno de desove de tortugas (actualmente es temporada de tortuga verde) y otro en canoa por los canales del parque mañana por la mañana. Para el desove de tortugas hay dos turnos oficiales (20.00 y 22.00h) que se reparten entre las agencias por sorteo a las 18.00h cada día.
Damos un paseo por el pueblo y la playa, donde encontramos unos preciosos coquitos en la arena.


Compramos comida en una pequeña tienda antes de regresar al hostal para ver el atardecer desde su muelle: a las 17.45h el sol comienza a acostarse entre los árboles llenando el río de sombras.

Pasadas las 18.00h nos acercamos a la agencia, donde nos informan que nos ha tocado el segundo turno para ver el desove de tortugas. Hoy dormiremos poco, pues esta actividad termina a medianoche y mañana tenemos que estar en la agencia para el tour en canoa a las 5.45h.
Preparamos la cena que será también la comida de mañana: arroz con verduras (innovamos con el chayote, que resulta tener un sabor muy suave). Después de cenar y darnos una ducha, ocupamos el tiempo hasta las 22.00h organizando fotos del viaje.
Llegada la hora, vamos a la plaza donde nos espera la guía, quien nos conduce al puesto número 3, que queda a quince minutos (la playa está dividida en áreas, que también se asignan por sorteo según nos informa). Accedemos por un sendero que discurre paralelo a la playa, guiadas con la luz blanca de nuestros frontales. Nos advierten que en la playa sólo podrá usar luz la guía y debe ser luz roja, pues la blanca es molesta para las tortugas en el proceso de desove (razón por la que lo realizan de noche y con menos frecuencia con luna llena).
En el puesto 3 encontramos otros grupos esperando a acceder a la playa. Los guías explican las normas para observar el desove y datos científicos y detalles del proceso de desove de las protagonistas de la noche.
Unos tres vigilantes rastrean cada área de la playa para localizar tortugas y cuando dan con alguna reportan a los guías el lugar en el que se encuentra. Entonces cada grupo se acerca por turnos a observar las distintas partes del proceso de desove.
El primer aviso se hace esperar treinta minutos: hay una tortuga en la zona 1. Está alejada de nuestro área, por lo que avisan a un taxi acuático para trasladarnos hasta allí. Presenciamos el final del proceso: la tortuga cubre de arena el agujero donde ha puesto los huevos y regresa al mar. Nos impresiona el tamaño de la tortuga (1,4 metros) y la fuerza con la que lanza la arena, también verla avanzar hasta la orilla y meterse en el agua.
Enseguida avisan de otra tortuga que se encuentra a unos 400 metros de distancia. El taxi acuático nos conduce velozmente hacia la nueva localización. A nuestra llegada la tortuga ha terminado de excavar el hoyo y está empezando a poner los huevos. Cada grupo contamos con dos oportunidades para ver el proceso de cerca, pues ponen de 80 a 120 huevos (esto se repite cada quince días durante tres meses, nos ha explicado nuestra guía). ¡Qué espectáculo más asombroso!
Llegamos al hostal cuando son más de las 00.30h. Nos vamos a dormir sintiéndonos unos grandes afortunados por haber podido contemplar este increíble proceso de la naturaleza.
Información práctica recogida a pie de embarcadero:
- El precio del aparcamiento en Pavones es de 10 US$ la noche.
- El traslado Pavones-Tortuguero en barca nos costó 8000 colones por persona ida y vuelta.
Información práctica recogida a pie de parque:
- Está prohibido el acceso a la playa de 18.00 a 6.00h.
- La observación del desove de tortugas es una actividad muy controlada y sólo se puede realizar con guía oficial. Además, entre otras normas, no se puede usar luz blanca (sólo la guía puede usar luz, que debe ser roja) y no se pueden realizar fotografías.
- Los tours de observación de desove de tortugas y en canoa por los ríos nos costaron 50 US$ por persona.