Parque nacional Tortuguero y traslado a La Fortuna
Parque nacional Tortuguero
Hemos dormido algo menos de cuatro horas en uno de los peores colchones que hemos conocido en el viaje.
A las 5.45h estamos puntualmente en la plaza, nos espera personal de la agencia. Nos insisten en que cambiemos el turno de la excursión a las 8.40h porque es previsible que en un rato comience a llover, pero nuestra impresión es que ahí llueve por turno y además queremos coger la barca de regreso a las 11.00h, así que mantenemos el horario.
Nos acompañan hasta la entrada del parque nacional. Nuestro guía-barquero ha cogido ya las entradas; nos ponemos los chalecos y subimos a la canoa junto con cuatro turistas escoceses.
En cuanto salimos el guía nos pasa dos remos de madera y nos anima a ayudarle, así que cogemos uno cada uno, dispuestos a remar por los canales y caños del parque.
Al poco de empezar la excursión escuchamos a un tucán, aunque no llegamos a verlo.
Entramos en el río Tortuguero y accedemos a los caños (Haroldas, Mora, Chiquero).

Vemos un basilisco, iguanas, un caimán, monos aulladores comiendo, monos de cara blanca.

A ratos llueve, la mayor parte del tiempo una lluvia fina, aunque de un momento a otro se abre un grifo en el cielo y hay que achicar agua de la canoa. Nosotros continuamos remando.

Pasamos entre vegetación espesa y accedemos a un canal de poca profundidad. Ahí es más complicado transitar, incluso debemos tumbarnos en la barca para pasar por debajo de un tronco caído.
Encontramos distintas aves, algunas están posadas sobre las ramas secando sus alas mojadas por la lluvia. Vemos también unas pico de cuchara cuidando su nido.


Regresamos al muelle y nos preparamos el desayuno en el hostal: leche y maduro a la plancha, que está muy dulce.

Dejamos las maletas preparadas y volvemos a la entrada del parque para hacer una caminata por tierra antes de coger la barca a Pavona.
Comenzamos a caminar por el sendero que hay junto a la entrada (denominado Jaguar Trail) pero apenas avanzamos unos metros, pues el barro nos impide continuar. Decidimos volver sobre nuestros pasos y tomar un camino que discurre paralelo a la playa, que es en realidad parte del Jaguar Trail. Inicialmente chispea, después comienza a llover con más intensidad y decidimos regresar. Justo antes de darnos la vuelta, un animal cruza velozmente el sendero unos metros más alante, parece un mamífero aunque no somos capaces de reconocerlo.
Cogemos la embarcación de vuelta a las 11.00h y en una hora estamos en Pavones. Como a la ida, el viaje es un disfrute en sí mismo, incluso vemos algunos monos y aves.
Cogemos el coche y ponemos rumbo al volcán El Arenal. Lo que teóricamente van a ser tres horas de viaje se convierten en cuatro y media; además no para de llover, estamos cansados por haber dormido poco y circulamos por carreteras de piedras y con socavones, por lo que el viaje se hace muy pesado.

Hacemos una parada intermedia en una pastelería, donde nos deleitamos con café con leche y pudin de dulce de leche; aprovechamos también para comprar la comida de mañana.
Más animados después de la merienda, completamos el viaje llegando al atardecer a La Fortuna, la ciudad a los pies del volcán El Arenal donde se encuentra nuestro alojamiento.
Después de instalarnos hacemos una visita rápida al supermercado para preparar la cena: arroz con verduras y tilapia, muy rico.
Cena, ducha y a la cama.
Información práctica recogida a pie de parque:
- La entrada al parque tiene un precio de 15 US$ y es válida para todo el día.
- La lluvia puede generar barro en los senderos haciéndolos intransitables. Junto a la entrada al parque se alquilan botas para poder acceder.