Hawaii,  Vuelta al mundo

Hawaii – Día 3

Hawái (Big Island): Waipi’o Valley y Richardson Beach

Nos despertamos un poco tarde. Desayunamos tostadas con mermelada de fresa y café con leche, preparamos los bocadillos para la comida y nos ponemos en marcha.

Waipi’o Valley

Aparcamos el coche junto al mirador de Waipi’o Valley y nos asomamos. La vista sobre la bahía es espectacular: el valle, intensamente verde, acaba en una playa de arena negra.

Waipi’o Valley

Hablamos con un ranger para recabar información, dejamos el coche estacionado en el margen de la carretera y emprendemos el descenso. Bajamos por el camino asfaltado hasta un río y continuamos hacia la derecha rodeados por una densa vegetación. Entre la verdísima maleza podemos atisbar algún caballo salvaje (descendientes de caballos domésticos que sobrevivieron a un tsunami); pasamos en silencio para no molestar. También vemos un pequeño mamífero parecido a una marta.

Caballo salvaje en Waipi’o Valley

Llegamos a la playa, enclavada entre acantilados de 300 metros de altura. Ante nosotros se encuentra el río (Wailoa Stream) desembocando en el mar. Lo cruzamos con el agua hasta medio muslo. Alcanzada la otra orilla, continuamos por una zona de rocas y poco después por arena hasta el extremo de la playa, donde comenzamos el ascenso del acantilado por el Muliwai Trail.

Waipi’o Valley

El camino en Z asciende hasta un primer mirador, a 150 metros de altura, desde donde contemplamos el valle en su amplitud, y después continúa hasta lo alto del acantilado, donde otro mirador permite observar la playa y los acantilados.

Muliwai Trail
Waipi’o Valley desde el primer mirador
Vista desde el segundo mirador

Decidimos continuar el camino un rato más, ascendiendo hasta que nos adentramos en la sombra de un bosque de copas altas, lleno de familias de mosquitos que acaban por convencernos de dar media vuelta cuando llegamos a los 365 metros de altitud.

Nos adentramos en la sombra de un bosque de copas altas

Paramos en el primer mirador para devorar nuestros sándwiches de «crocante de la huerta» y provolone con aceite de oliva a las finas hierbas.

De nuevo en la playa, nos ponemos los bañadores para cruzar la Wailoa Stream. El agua nos llega hasta el ombligo, pero conseguimos cruzar sanos y salvos.

Cruzamos la Wailoa Stream

Después de más de dos horas de caminata, nos refrescamos un rato en la playa y nos disponemos a ascender hasta el coche. En ese momento vemos que un 4×4 arranca, nos calzamos rápidamente y lo alcanzamos. La conductora accede a subirnos hasta el parking, ¡hurra! María se sienta en el asiento del copiloto y Raúl detrás, junto a un perro gigante.

Ya en nuestro coche, María se da cuenta de que no tiene su ropa. Con las prisas por alcanzar el 4×4, no la guardó en la mochila y subió al coche con ella en la mano, de manera que probablemente se haya caído bajo el asiento. La mujer nos ha comentado que se dirigía a Hilo, por lo que vamos a la ciudad y recorremos las calles principales en su búsqueda, pero no hay rastro del 4×4.

Información práctica recogida a pie de valle:
  • Para bajar en coche hasta la bahía se precisa un 4×4 grande, ya que hay mucho desnivel y el último tramo de la carretera está en mal estado.
  • Las plazas de parking del mirador son para un estacionamiento máximo de 30 minutos. Hay un área para aparcamiento de 24 horas (pensado para los senderistas del Muliwai Trail). El resto aparca a los lados de la carretera.
  • El río (Wailoa Stream) se atraviesa con cierta dificultad, debido a la fuerza de la corriente y las piedras resbaladizas del fondo. Se puede cruzar más fácilmente en su unión con el mar con la marea baja.
  • Del extremo oeste de la playa parten dos senderos: uno discurre por la parte baja y lleva a un mirador de Nanaue Falls, y el otro es el Muliwai Trail, que asciende por la ladera y llega hasta Waimanu Valley.
  • En el primer mirador del Muliwai Trail, a 150 metros de altitud, es donde se tiene mejores vistas del valle.

Richardson Beach

Pasamos lo que queda de tarde disfrutando del snorkel en Richardson Beach, una playa situada en Richardson Ocean Park, cerca de Hilo. Esta protegida por grandes bloques de piedra, por lo que es muy tranquila, y vemos gran variedad de corales y peces de colores.

Volvemos al alojamiento al atardecer. Ducha, cena y relax.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

64 + = 65