Galápagos,  Vuelta al mundo

Galápagos – Día 3

San Cristóbal: León Dormido, cerro Brujo, punta Pitt y playa Rosa Blanca

 

León Dormido

Madrugamos con muchas ganas de comenzar el día. Desayunamos un bollo con moras y un batido de fresa en la habitación del hotel, recogemos los neoprenos en la agencia (importante, pues nos han dicho que el agua está a unos 20ºC)  y a las 7.30h ya estamos en el muelle. El cielo está completamente nublado. Nos conducen hasta nuestro barco junto con el resto del grupo de la excursión y enseguida ponemos rumbo a León Dormido, un islote así llamado por su silueta.

León Dormido

A los 45 minutos el barco para junto al islote y reuniendo valor, pues el agua tiene un aspecto gélido, saltamos con gafas, tuba y aletas incluidas. Superados los espasmos iniciales, comenzamos a nadar en dirección a la falla que separa los islotes de León Dormido, una grieta de paredes verticales de unos 20 metros de profundidad. Al poco un hombre del grupo pide ayuda para volver al barco, pues la corriente es fuerte y se está agotando. Esperamos mientras el guía lo acompaña, imaginando a decenas de monstruos marinos acechando en la oscuridad bajo nuestras aletas. El guía regresa y comenzamos a atravesar la grieta. Avanzamos unos metros y de repente aparece un tiburón de punta negra que nos rodea y desciende rápidamente, perdiéndolo de vista.

De repente aparece un tiburón de punta negra que nos rodea y desciende rápidamente, perdiéndolo de vista

Continuamos nadando, con todos nuestros sentidos activados. Una tortuga carey nada a nuestra altura, elegante, y también desciende.

Una tortuga carey nada a nuestra altura, elegante, y también desciende

Ahí debajo, donde no nos alcanza la vista, debe haber un paraíso de fauna marina.

Terminamos de atravesar la grieta nadando cerca de una de las paredes rocosas, pues junto a éstas encontramos más peces.

Terminamos de atravesar la grieta

Continuamos rodeando el islote, encontrando una enorme escuela de peces y otra tortuga marina. Nos adentramos en otra grieta más estrecha que la principal, debemos ir en fila de uno.

Nos adentramos en otra grieta del islote en fila de uno

Aquí el agua está más tranquila y encontramos muchos peces de colores, entre ellos unos grandísimos peces loro. Saliendo de la grieta un león marino pasa rapidísimo entre el grupo. Continuamos rodeando el islote hasta el punto donde nos está esperando el barco.

A bordo nos espera un café caliente y un bollo. Nos quitamos los neoprenos y nos envolvemos en toallas para intentar entrar en calor.

León Dormido

 

Cerro Brujo

El barco continúa su trayecto y nos aproximamos a la costa. Desde la borda contemplamos cerro Brujo y sus paredes verticales creadas a lo largo de miles de años con el desprendimiento de la roca de lava.

Cerro Brujo

 

Punta Pitt

Avanzamos hasta el norte de la isla de San Cristóbal, donde se encuentra punta Pitt, un buen lugar para la observación de aves como los piqueros de patas rojas (según nos comentan, así como los de patas azules le deben su característica coloración a una alimentación a base de peces pequeños como sardinas, éstos se la deben a pulpos y calamares).

Punta Pitt es un buen lugar para la observación de aves

Éste nos parece un lugar más que bueno para echar el ancla y comer: chicharrón de pescado (un filete de atún rebozado) con arroz, patacones y ensalada, todo un clásico de las islas Galápagos.

Punta Pitt

 

Playa Rosa Blanca

Desembarcamos en la playa Rosa Blanca, así llamada por su belleza y por el color de su arena. El guía nos conduce por un sendero hasta una piscina natural, nos volvemos a enfundar el equipo y nos lanzamos al agua.

El guía nos conduce por un sendero hasta una piscina natural

Las nubes se han retirado y luce un sol radiante que nos permite ver con claridad el fondo. Una tortuga se alimenta entre las rocas a escasos metros.

Una tortuga se alimenta entre las rocas a escasos metros

Un grupo de tiburones punta blanca nos rodea y después desaparece; nadamos por encima de otra pareja de tintoreras que descansa en el fondo.

Nadamos por encima de una pareja de tintoreras que descansa en el fondo

Vemos muchos peces, reconocemos un pez globo y muchos peces loro. También descubrimos en el fondo una manta-raya y, justo antes de salir del agua, una enorme tortuga de 1,3 metros que lleva un transmisor en el caparazón. ¡Este sitio es una pasada!

Justo antes de salir del agua vemos una enorme tortuga que lleva un transmisor en el caparazón

Nos secamos y regresamos por el mismo sendero. La vegetación rojiza contrasta con la arena blanca y las rocas negras; Galápagos nos vuelve a sorprender con sus  extraños paisajes, tan inhóspitos y atrayentes al mismo tiempo.

La vegetación rojiza contrasta con la arena blanca y las rocas negras

Dejamos el equipo de snorkel en la playa y continuamos caminando entre dunas y plantas rastreras, con montañas de antigua lava peladas de fondo.

Un paisaje de dunas, plantas rastreras y montañas de antigua lava

Regresamos al barco, donde nos ofrecen una manzana; después de más de un mes sin comer esta fruta ¡nos sabe a gloria! Emprendemos el camino de vuelta.

Llegamos al puerto a las 16.30h, nos damos una ducha relajante de agua caliente y, después de cenar, nos damos un paseo por el malecón. Hay un puesto de tartas al que le echamos el ojo ayer, degustamos una porción de chocolate y una de mandarina sentados en un banco frente al puerto mientras observamos los barcos.

Regresamos al hotel, dedicamos unos minutos al blog y enseguida nos quedamos dormidos.

 

Información práctica recogida a pie de barco:
  • La excursión (llamada «360º») tiene un precio de 140 US$ por persona, incluye agua, comida y equipo de snorkel.
  • El snorkel en León Dormido tiene una duración de una hora.

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