Japón,  Vuelta al mundo

Japón – Día 2

Kumano Hongū Taisha, Kumano Hayatama Taisha, Kumano Nachi Taisha, Sanseiganto-ji, Nachi-no-taki y Hashigui-iwa

Tenemos un agradable despertar junto a Yunomine Onsen. Desayunamos pan con aceite de oliva (que ha viajado con nosotros desde Kaua’i) y nos ponemos en marcha. Hoy visitaremos los santuarios que conforman Kumano Sanzan (Kumano Hongū Taisha, Kumano Hayatama Taisha y Kumano Nachi Taisha), Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Kumano Hongū Taisha

En 10 minutos hemos llegado al aparcamiento del Kumano Hongu Heritage Center. Nos bajamos del coche y cruzamos la carretera, dirigiéndonos a Kumano Hongū Taisha.

Plano de Kumano Hongū Taisha

Al templo se accede subiendo por una escalinata custodiada por banderas y árboles.

Escalinata en Kumano Hongū Taisha

Al final de las escaleras encontramos una fuente con cacillos (temizuya) y realizamos el rito de purificación con ayuda de un cartel con el paso a paso.

Temizuya en Kumano Hongū Taisha

En la puerta del templo, un monje está tocando los tambores. Son las 7.00h y aparentemente somos los únicos espectadores de la escena. Al terminar, continuamos la visita en silencio, deteniéndonos en cada detalle. Todo nos llama la atención: la arquitectura, los detalles decorativos, la tablillas de madera con deseos grabados (ema)…

Kumano Hongū Taisha

Encontramos también el símbolo de Kumano, el cuervo de tres patas (Yatagarasu).

Yatagarasu, el cuervo de tres patas, símbolo de Kumano

Bajamos la escalinata y cruzamos el aparcamiento del Kumano Hongu Heritage Center hasta un camino paralelo al río que conduce a Oyunohara, el emplazamiento original de Kumano Hongū Taisha, que fue arrasado por una inundación en 1889 trasladándose a una colina contigua. Actualmente, el lugar queda señalizado por un impresionante torii (puerta de templo) de 34 metros de altura, el más grande del mundo. La ruta de peregrinación Kumano Kodo, hermanada con el Camino de Santiag, pasa por Oyunohara. También hay una ruta circular local que regresa al Kumano Hongu Heritage Center por la carretera.

Ruta pasando por Oyunohara

Avanzamos por el sendero entre arrozales y en menos de media hora nos encontramos bajo el gigante torii.

Oyunohara

En vez de hacer la circular, regresamos marcha atrás para seguir disfrutando de la naturaleza, acercándonos al río. En el agua, cerca de la orilla, hay algunas piedras apiladas al estilo zen.

Volvemos al coche para ir al siguiente templo de Kumano Sanzan.

Kumano Hayatama Taisha

Kumano Hayatama Taisha es el final de la ruta de peregrinaje Kumano Kodo. Destacan el color naranja brillante, impecable, por todo el complejo, y unas gruesas cuerdas sagradas denominadas shimenawa.

Kumano Hayatama Taisha

Como venimos observando en cada lugar que hemos visitado en estos dos días que llevamos en Japón, la naturaleza tiene un papel relevante.

Kumano Hayatama Taisha

Una escalinata cercana conduce a una gran piedra de la que dicen descienden los dioses, pero no vamos a verla ya que vemos que el tiempo se nos echa encima y priorizamos continuar el viaje.

Kumano Nachi Taisha, Seiganto-ji y Nachi-no-taki

Nuestra siguiente parada es Kumano Nachi Taisha. En los alrededores hay numerosos parkings de pago, pero encontramos un sitio donde dejar el coche cerca de la estación de autobuses.

Kumano Nachi Taisha es un santuario sintoísta enclavado en mitad de la montaña, erigido en homenaje al espíritu de la cascada cercana. Para llegar hasta él hay que subir una larga escalera. Peldaño a peldaño, llegamos hasta el torii que anuncia su entrada. Al llegar arriba miramos atrás, contemplando las montañas alrededor.

Entrada a Kumano Nachi Taisha

Hay más tránsito de gente que en los templos anteriores, aunque no llega a estar abarrotado. Frente al templo hay una especie de caldero donde al parecer se queman ofrendas (trozos de madera con una oración), y en la puerta cuelgan unos grandes cascabeles que los fieles hacen sonar.

Kumano Nachi Taisha

A la derecha del templo se encuentra un árbol sagrado, un alcanforero. Unas escaleras de piedra conducen a su base, siendo posible entrar en ella por una gran oquedad. Unas escaleras metálicas permiten aproximarse a zonas más altas del árbol.

Árbol sagrado en Kumano Nachi Taisha

Junto a Kumano Nachi Taisha se encuentra Seiganto-ji, un templo budista. Al aproximarnos encontramos una ceremonia en la que unos monjes emiten cantos guturales y tocan una especie de cuenco metálico gigante y unos palos, el resultado es muy relajante. En el interior hay un enorme gong que se hace sonar con una cuerda que cuelga del techo, previa ofrenda monetaria.

Seiganto-ji
Seiganto-ji

Continuando nuestro recorrido, llegamos a una plaza con pagodas desde la que ya se puede ver la cascada Nachi-no-taki. Descendemos hasta llegar a la icónica pagoda de tres pisos, perteneciente a Seiganto-ji. A pesar de la distancia, podemos oir el agua cayendo con fuerza.

Pagoda de tres pisos (Seiganto-ji) y Nachi-no-taki

Regresamos al coche y nos aproximamos a Nachi-no-taki, la cascada sagrada que inspiró la construcción de Kumano Nachi Taisha. Aparcamos y llegamos a ella por una escalinata. La cascada tiene 133 metros de altura, y se realizan ofrendas ante un escenario espectacular.

Acceso a Nachi-no-taki
Nachi-no-taki

Hashigui-iwa

Continuamos por carretera hasta Hashigui-iwa, una fila de columnas de roca creada por la naturaleza en la costa.

Entramos en la tienda que hay junto al aparcamiento y compramos sushi de arenque y unas bolas de arroz cubiertas por una hoja de col, típicas de la zona. Comemos tranquilamente mientras contemplamos las rocas, y rematamos con un helado de kumquat (naranjas de la China) que nos sabe muy amargo.

Hashigui-iwa

Pasamos la tarde en carretera, conduciendo hacia el norte. A mitad de camino hacemos parada en un supermercado para aprovisionarnos de comida, venden mucha ya cocinada. Pasamos dentro toda una hora, pues nos encanta curiosear los productos, tan diferentes.

A las 18.30h llegamos al aparcamiento de Meoto Iwa, donde pasaremos la noche. A las 20.30h ya dormimos.

Información práctica recogida a pie de carretera:
  • En nuestro recorrido por Japón procuramos evitar peajes para ajustar el presupuesto, a costa de sacrificar tiempo. Valora la posibilidad de coger peaje, en función del tiempo y el presupuesto disponibles.

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