Ruta de las Cascadas y balneario El Salado
Ruta de las Cascadas
Nos preparamos el desayuno en la pequeña cocina que hay justo enfrente de nuestra habitación. Después de disfrutar del plátano frito, las tostadas con aguacate y la taza de leche nos ponemos en marcha.
Nos dirigimos al centro de Baños, donde alquilamos dos bicis. Ajustamos el sillín y pedaleamos por las manzanas de alrededor un rato para acomodarnos antes de comenzar la ruta.
La ruta de las Cascadas discurre paralela al río Pastaza uniendo Baños y Puyo. Para nosotros su principal atractivo son las cascadas que sus afluentes originan al unirse a él, si bien es un lugar muy turístico y a lo largo de la ruta existe una amplia oferta de actividades de aventura (tirolina, puente tibetano, etc.).
Al poco de salir de Baños cruzamos un puente junto a la represa hidroeléctrica Agoyán. Gran parte de la ruta se realiza compartiendo carretera con los vehículos, por lo que vamos bien pegados a la derecha. Aunque es cierto que parecen acostumbrados a los ciclistas, cada vez que nos adelanta un camión nos asaltan dudas sobre la seguridad vial.
Realizamos una primera parada y dirigimos la mirada río arriba para contemplar la cascada de Agoyán, cuyo caudal está muy disminuído debido a la retención en la represa. Coincide con la incorporación de un afluente desde la altura, formando una doble cascada.

Continuamos pedaleando y atravesamos un túnel. A continuación cogemos un camino adoquinado que se abre a la derecha, evitando un segundo túnel. Ahora, libres del tráfico, circulamos mucho más tranquilos y disfrutamos más de la naturaleza que nos rodea. Más adelante pasamos frente a varios locales que ofrecen aventuras sobre el río, cruzamos el río Blanco por un puente y nos reincorporamos a la carretera. Llegamos a un mirador desde el que se puede apreciar El Manto de la Novia.

Volvemos a coger una desviación a la derecha antes del siguiente túnel (San Jorge). Pedaleamos por un camino adoquinado, deteniéndonos para ver la cascada de San Pedro, que volvemos a observar desde los siguientes dos miradores. Nos reincorporamos a la carretera y continuamos hasta el desvío antes del túnel Río Verde, un camino adoquinado (antigua carretera) se abre a la derecha y da acceso a la localidad de Río Verde, la puerta de entrada al principal atractivo de la ruta: el Pailón del Diablo. Dejamos las bicis en un aparcamiento al final de la calle, detrás de un restaurante junto a la entrada antigua al Pailón.
El camino de entrada desciende entre densa vegetación, nos acompaña el sonido del agua. Junto al camino hay varios puestos de fruta y compramos un vaso con coco partido que es una delicia. Encontramos un primer mirador que da al Pastaza, pero aún no atisbamos la cascada. Seguimos descendiendo hasta llegar a la altura de un restaurante junto al que se cobra la entrada. Pagamos y a los pocos pasos vemos una inmensa tromba de agua que cae desde lo alto al vacío formando una nube de agua en suspensión que nos empapa. Se trata del río Verde al encuentro del Pastaza, el Pailón del Diablo.

Continuamos camino arriba y nos metemos por un túnel angosto formado en la roca que atravesamos arrastrándonos a cuatro patas. Al otro lado llegamos a una plataforma junto a la cascada, intentamos resguardarnos en una hoquedad en la roca pero acabamos calados. Volvemos a atravesar el túnel acuclillados y regresamos al punto de partida. Después descendemos unas escaleras hasta una plataforma para ver la cascada desde otra perspectiva: impone la fuerza que carga y que ha labrado una garganta en el paisaje.

El ruido es ensordecedor y las gotas en suspensión forman una ducha. Absolutamente empapados, subimos al camino y volvemos hacia el restaurante, donde nos dan unos boletos para cruzar un puente colgante sobre el Pastaza y poder apreciar la unión de las dos aguas, una maravilla.

El camino hasta el aparcamiento, 1 km cuesta arriba, se nos hace más largo que la bajada. Nos montamos en las bicis y continuamos pedalenado por el camino adoquinado que acaba nuevamente en la carretera.
C
Nuestra última parada es la cascada Machay.

Dejamos las bicis en el restaurante del acceso a la cascada, pagamos por el guardabicis y la entrada a la cascada y comenzamos el descenso. La pendiente es fuerte, salvada con rampas y una escalera (según nos han dicho a la entrada tiene más de cuatrocientos escalones), pero a pesar de esto camino es precioso, desciende entre hortensias y limoneros. Comenzamos a bajar escalones hasta una plataforma con vistas a la cascada.

Continuamos descendiendo hasta el final de las escaleras. Cruzamos un puente colgante muy movidito y llegamos a la base de la cascada.
Comenzamos a tener hambre, así que iniciamos el ascenso de regreso. Intentamos contar los escalones, pero vamos saludando a las personas con las que nos cruzamos y perdemos la cuenta.
Al fin llegamos arriba. Nos montamos en las bicis y nos dirigimos de vuelta hacia Río Verde, la pequeña localidad de acceso al Pailón del Diablo donde nos han informado que podemos coger una camioneta para volver a Baños. Antes de llegar una de estas camionetas nos pasa y para unos metros delante, adivinando que vamos en su búsqueda. Nos subimos, el conductor nos alcanza las bicis para colocarlas junto al resto, en la parte trasera con la rueda delantera hacia afuera, y nos sentamos en un banco de madera. Hay varias parejas de turistas y hemos completado el espacio que quedaba libre, así que vamos directos a Baños sin paradas.

Llegamos en 20 minutos, devolvemos las bicis y nos metemos en el restaurante más cercano, donde comemos el menú del día a 2,5 US$: sopa de carne y de segundo Raúl pollo y María tilapia acompañados de arroz, verdura, lentejas y patatas fritas.
Información práctica recogida a pie de cascada:
- El alquiler de las bicis por todo el día nos costó 5 US$ cada una. Incluye casco, equipo de reparación y cadena con candado.
- Partiendo de Baños, la mayor parte del camino es cuesta abajo, aunque hay alguna cuesta arriba.
- En el recorrido encontramos cuatro túneles, de los cuales sólo se atraviesa el primero (en los siguientes hay un camino por fuera).
- El guardabicis junto a la entrada al Pailón del Diablo (detrás de un restaurante) es gratuito.
- La entrada al Pailón del Diablo cuesta 2 US$ por persona.
- Hay un segundo acceso al Pailón del Diablo, más reciente, que da a una plataforma elevada con vistas a la cascada desde arriba.
- Lleva alguna prenda impermeable o mochila resistente al agua para proteger el material electrónico, pasaporte, etc.
- El guardabicis de la cascada Machay cuesta 1 US$ por bici.
- La entrada a la cascada Machay cuesta 1 US$ por persona.
- Desde la base de la cascada Machay se puede continuar el camino hasta una cascada más pequeña y hasta el río Pastaza.
- Para regresar a Baños con la bici, dado que el camino es cuesta arriba, se puede coger una camioneta en Río Verde (la localidad de acceso al Pailón del Diablo). El precio es 2 US$ por persona.
- Otra opción para regresar es parar el autobús que va de Puyo a Baños.
Balneario El Salado
Damos un paseo por Baños y compramos en el mercado verduras para la cena. La ciudad no nos parece muy atractiva, así que nos acercamos a las termas de la Virgen, pero resulta que no abren hasta las 18h (son las 17h). Volvemos al hostal, cogemos el coche y conducimos hasta el balneario El Salado, a 2,5 km de Baños y surtido de un punto caliente del volcán Tungurahua.
Nos cambiamos y dejamos nuestras pertenencias en el guardarropas. Hay varias piscinas a distinta temperatura.

Comenzamos por una templada, pero hace fresco y nos pasamos a otra de agua caliente. Debido a la gran cantidad de minerales que tiene el agua no podemos ver el fondo, pero notamos la tierra y piedras volcánicas masajeando la planta de nuestros pies al pisar. Entablamos conversación con un hombre de Ambato que se muestra curioso por ser los únicos extranjeros. Al rato salimos y nos acercamos al río Vascún, donde algunos valientes se atreven a sumergirse, pero nosotros no aguantamos la corriente fría más allá de media pantorrilla y volvemos al calor de la piscina. Notamos cómo se va relajando cada músculo de nuestro cuerpo, esto es una gozada.
Volvemos al alojamiento. Ducha, cena y caemos rendidos.
Información práctica recogida a pie de balneario:
- La entrada de adulto cuesta 3 US$. Incluye guardarropas.
- Es obligatorio el uso de gorro de baño. Nosotros lo compramos en unos puestos que hay junto a las termas de la Virgen.
- Ten en cuenta que el agua volcánica puede teñir el bañador.
- Hay duchas.
- Recuperarse en el balneario después de una jornada en la ruta de las Cascadas es más que recomendable.
