Ecuador (Sierra),  Vuelta al mundo

Ecuador (Sierra) – Día 9

Mercado de Otavalo, laguna de Cuicocha y El Lechero

Mercado de Otavalo

Nos despertamos muy descansados, nos duchamos y bajamos a desayunar. A esta hora en Ilumán todo sucede a un ritmo pausado, así que desayunamos con calma: huevos fritos, panecillos, queso, mermelada, fruta, jugo de piña, café con leche… salimos rodando, como quien dice. Cogemos el coche para nuestro primer destino: siendo hoy sábado, no puede ser otro que el mercado de Otavalo.

Aparcamos el coche en una calle cercana y nos sumergimos en el famoso mercado. Los protagonistas son los productos de artesanía, entre los que destacan las telas; también hay joyas y productos de cuero, así como una zona de comida. La verdad que hay artículos preciosos.

Mercado de Otavalo

En unos cuarenta minutos hemos terminado la visita del mercado y volvemos al coche.

Información práctica recogida a pie de mercado:
  • Aparcar en la calle nos costó 0.50 US$ por una hora. No hay máquinas, los tickets se venden en las tiendas de la calle (nosotros por ejemplo lo compramos en una churrería).
  • En el mercado hay que regatear para comprar.

 

Laguna de Cuicocha

A continuación nos dirigimos a la laguna de Cuicocha, en el parque nacional de Cotacachi-Cayapas. Aparcamos junto al centro de interpretación, donde nos entretenemos un rato con los paneles informativos sobre los ecosistemas del parque (abarca desde casi el nivel del mar hasta los más de 4000 msnm) y las culturas indígenas del área.

La laguna de Cuicocha se sitúa a 3100 msnm en una caldera del volcán Cotacachi; tiene un diámetro de 3,5 km y una profundidad de entre 148 y 200 m, aunque los locales aseguran que no tiene fondo. Consta de dos pequeñas islas cuya silueta recuerda a dos cuyes, de ahí su nombre (cocha significa laguna en el idioma kichwa, hablado en la sierra septentrional y meridional ecuatoriana). Otra versión que explica el nombre de la laguna habla de la existencia de un cuy acuático con espinas.

Comenzamos la ruta circular alrededor de la laguna, está muy bien señalizada.

Al inicio se encuentra el denominado camino Sagrado, donde encontramos representaciones de un calendario solar, otro lunar, un lugar de ofrendas y otro para baños rituales y ceremonias. Después el camino comienza a ascender; hay que salvar 350 metros de desnivel, aunque no es muy duro ya que el camino está en buenas condiciones y en los tramos más empinados se han construido escaleras.

Laguna de Cotacachi

Ante nosotros se alza el volcán Cotacachi (4954m) y a nuestra derecha, en dirección a Otavalo, podemos ver el volcán Imbabura.

Volcán Cotacachi
Volcán Imbabura

Subimos bordeando la laguna hasta el mirador de Arrayán, más adelante llegamos a un mirador con pérgolas ocupadas por un grupo de turistas alemanes (probablemente hayan llegado hasta aquí por un pequeño camino de grava que se desvía desde la carretera cercana, donde estará esperando su autobús). No nos detenemos mucho y continuamos hasta el siguiente mirador, donde sólo hay una pareja comiendo sandía. Aprovechamos para descansar un rato, disfrutar de las vistas de la laguna y comer algo.

Laguna de Cuicocha

Continuamos la caminata, se nota que estamos a menos altitud que hace unos días y avanzamos más rápido. A partir de aquí la ruta es principalmente en bajada, sorteando vertientes de agua que dan a la laguna (hay que cruzar un puente de madera muy chulo). El camino desciende hasta la quebrada Los Vicundos y después sube al mirador Vladi. Continúa un suave descenso junto a campos de cultivo (separados por verjas) hasta el centro de interpretación.

Laguna de Cuicocha
Información práctica recogida a pie de laguna:
  • En el acceso en coche a la laguna hay un puesto de guardabosques en el que se realiza un registro de los visitantes (sin bajar del coche).
  • Mantente hidratada/o bebiendo agua con frecuencia.
  • Tardamos 4h 15min en completar la ruta circular.

El Lechero

Para cerrar la tarde nos acercamos al Lechero, un árbol sagrado cerca de Otavalo. Se trata del lugar en el que los niños que nacían muertos o morían antes de ser bautizados eran enterrados; son los auka wawa, los limbos, los guardianes de la humanidad, y se cree que hay unos ochocientos. El árbol tiene una savia blanquecina en las hojas que se dice sirve de leche para estos niños. Se encuentra en una pequeña loma con vistas al cercano volcán Imbabura y al lago de San Pablo.

Cuando llegamos casualmente están preparando el lugar para una ceremonia sagrada abierta al público. Hay mucha gente, por lo que nos enteramos más tarde vienen de las comunidades cercanas. Alrededor del árbol van colocando distintos tipos de fruta, también hay un recipiente con incienso y otro con lo que parece carbón muy caliente al que de cuando en cuando echan agua, saliendo vapor. Tardan una hora en prepararlo todo. Después los dos chamanes que dirigen el ritual distribuyen a las autoridades y representantes de las distintas comunidades alrededor del Lechero, formando un círculo, y a los niños en un círculo más pequeño. Hablan en kichwa, pero hay una mujer realizando la traducción al español, por lo que nos vamos enterando de lo que dicen.

Ceremonia sagrada en El Lechero

Después de un rato decidimos volver a Ilumán. Descansamos y después salimos a cenar. La madre de la mujer con la que nos hospedamos está preparando fritada de chancho con maíz amarillo, tiene muy buena pinta. Mientras tomamos una ración nos explica la elaboración, también nos habla de los distintos tipos de maíz y otras comidas que le gusta preparar. Nos invita a una bebida llamada colada morada, hecha con maíz, mora y especias, muy rica. Volvemos a nuestra habitación. Es hora de dormir y nos dejamos llevar por el sueño.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

44 + = 51