Hawai’i (Big Island): South Point. Llegada a Kaua’i: Salt Pond Beach
South Point
Nos despertamos a las 6.00h con la luz del amanecer. Después de ducharnos y desayunar, empacamos todas nuestras pertenencias y nos despedimos de la dueña del alojamiento, pues hoy abandonamos la isla.
En hora y media nos encontramos en South Point, al sur de la isla. Es una zona de grandes acantilados donde se practica la pesca. Al poco de llegar, unos hombres que han estado haciendo pesca con arpón a pulmón salen del agua con un pez enorme. Continuamos bordeando el acantilado y encontramos varios hombres pescando con cañas. Abajo, en las aguas claras y azules, se distingue algún pez.

Continuamos bordeando el lado oeste de la isla hasta Kealakekua Bay y aparcamos en Manini Beach con la idea de hacer snorkel para despedirnos de la isla; sin embargo, miramos el reloj y nos damos cuenta de que no va a ser posible: tenemos un vuelo que coger y vamos con el tiempo justo para llegar al aeropuerto.
Devolvemos el coche y el autobús de la empresa de alquiler nos acerca a la terminal. Al hacer el check-in nos ponen muchos problemas de peso y medidas, pero a base de mover cosas entre las mochilas y unos trucos de Tetris conseguimos que las acepten, aunque en el proceso perdemos un bote de crema de cacahuete. Comemos y pasamos el control de equipajes sin más problemas.
Información práctica recogida a pie de acantilado:
- Cerca de South Point se encuentra Mahana Beach, una playa de arena verde. Se llega tras una caminata de más de 1 hora desde el parking. También se puede llegar desde el parking en 4×4 por 20 US$ por persona (con parada de 30-60 minutos en la playa y devolución al parking). Para nosotros es un pendiente para la próxima visita a la isla.
Legada a Kaua’i: Salt Pond Beach
El vuelo sale de Kona y a los 45 minutos ha aterrizado en Honolulu. Una hora más tarde cogemos nuestro siguiente vuelo, que nos lleva en 30 minutos a Lihue, en la isla de Kaua’i.
Recogemos nuestro nuevo coche, un monovolumen (Dodge Grand Caravan GT) que será nuestro medio de transporte y dormitorio. Paramos en el primer Walmart que encontramos para comprar comida; después de la experiencia en Hawai’i ya no hay susto con los precios.
Continuamos por la carretera y en media hora llegamos a Salt Pond Beach, una playa al suroeste de la isla que nos parece perfecta para pernoctar, tranquila y equipada con baños y duchas. Una luna gigante adorna el firmamento. Cenamos una ensalada de pollo y semillas, nos ponemos el pijama y nos metemos en la cama, ilusionados por comenzar a visitar la isla.

Información práctica recogida a pie de isla:
- La compra de comida para 5 días nos costó 100 US$ (aunque no llegaremos a consumirlo todo).