Galápagos,  Vuelta al mundo

Galápagos – Día 7

Santa Fé y laguna de las Ninfas (Puerto Ayora, Santa Cruz)

Santa Fé

Nos despertamos a las 6.30h, desayunamos (sándwich de jamón y queso, zumo de guayaba, café y té) y antes de las 8.00h estamos en la agencia con la que hemos contratado la excursión a Santa Fé probándonos los trajes de neopreno.

Un viaje de cincuenta minutos en barco nos separa de la árida isla. El interés de la excursión está debajo del agua; de hecho no vamos a poner un pie en tierra. De un salto nos sumergimos en el agua, tan transparente como gélida; la baja temperatura nos coge por sorpresa, pero más sorprendente es ver a decenas de peces de colores a nuestro alrededor.

Es sorprendente ver a decenas de peces de colores a nuestro alrededor

Esto es precioso. Abundan los bancos de peces, ¡es una locura!

Abundan los bancos de peces

También vemos estrellas de mar.

También vemos estrellas de mar

A los cuarenta y cinco minutos volvemos a la cubierta del barco. María tiene los labios azules y no para de tiritar. Nos ofrecen chocolate caliente para entrar en calor antes de volver al agua; María se lo piensa dos veces, pero el deseo de volver a aquel mundo es superior al miedo a la hipotermia y se lanza nuevamente al agua.

El deseo de volver a aquel mundo es superior al miedo a la hipotermia

Merece la pena. Los peces son incontables, de repente un león marino pasa entre los dos y un poco más adelante una iguana bucea hasta las rocas de la costa, no paran de ocurrir cosas a gran velocidad.

No paran de ocurrir cosas a gran velocidad, ¡esto es precioso!

De vuelta en el barco nos quitamos los neoprenos y nos ponemos ropa seca, polar incluido. Navegamos hasta una bahía protegida por una barrera de rocas volcánicas, una piscina natural donde tortugas marinas gigantes nadan a placer en las aguas turquesas y tiburones de punta blanca descansan en el fondo; la orilla de la playa está ocupada por una colonia de leones marinos.

Navegamos hasta una bahía protegida por una barrera de rocas volcánicas, una piscina natural

Nos relajamos en proa viendo las aves y el resto de animales a nuestro alrededor mientras la tripulación acaba de cocinar la comida: pescado encocado (en salsa de coco), arroz, ensalada de col y limonada.

En el viaje de vuelta a Santa Cruz nos entretenemos viendo a los piqueros y pelícanos que pescan en la costa.

Información práctica recogida a pie de isla:
  • La excursión a Santa Fé nos costó 120 US$ por persona. Incluye neopreno corto, agua y comida.
  • De junio a noviembre el agua está MUY fría, así que recomendamos traje de neopreno largo o, incluso, doble traje de neopreno (una mujer llevaba uno corto encima del largo y fue la única que no se congeló).

 

Laguna de las Ninfas

Regresamos al puerto pasadas las 15h, dejamos los neoprenos en la agencia y vamos a la laguna de las Ninfas, que queda a un corto paseo a pie desde el centro de Puerto Ayora. En esta laguna se encuentran el agua salada del mar que sube y el agua dulce de las grietas que baja. Nada más llegar una tortuga verde asoma a la superficie para respirar… estos animales nos tienen enamorados.

Al llegar a la laguna de las Ninfas una tortuga verde asoma a la superficie

Una pasarela de madera rodea la laguna entre mangle blanco y rojo, vemos peces a resguardo entre sus raíces.

En el camino de vuelta paramos a comprar verduras para la cena. Nos dormimos la siesta y después nos despejamos con una ducha antes de preparar la cena: pasta bajo una montaña gigante de berenjena, zanahoria, pimiento, cebolla y tomate que nos encanta. Después, en la habitación, dedicamos un rato al blog y a seguir preparando el viaje.

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