Costa Rica,  Vuelta al mundo

Costa Rica – Día 9

Parque nacional Corcovado

Nos levantamos a las 5:00h para visitar Corcovado, el parque nacional costarricense por excelencia y uno de los más vírgenes y con mayor biodiversidad del planeta.

Subimos a un bote en Drake que nos deja en una playa cercana a la estación ranger Sirena. Mientras nos estamos calzando viene a recibirnos un pecarí de collar (un cerdo salvaje).

Pecarí de collar

Comenzamos la caminata por la playa. Caminar sobre la arena no es cómodo, pero tenemos oportunidad de ver muchos tipos de aves: urubús de cabeza roja (unas carroñeras), guacamayos rojos, gavilanes cangrejeros juveniles y adultos…

Urubú de cabeza roja
Guacamayo rojo
Gavilán cangrejero junto al río Claro

Cuando llegamos al río Claro, tomamos un sendero que se interna en la selva. Al poco divisamos un pavo salvaje subido a una rama.

Pavo salvaje

Los sonidos de la selva nos envuelven. Según avanzamos vamos descubriendo más aves… ¡Lo vemos! ¡Vemos un tucán! El año pasado, en el Amazonas, no vimos ninguno, era nuestro gran «pendiente» y nos hace mucha ilusión verlo aquí.

¡Nos hace mucha ilusión ver un tucán!

También podemos observar tres de las cuatro especies de monos que existen en Costa Rica: los araña, los aulladores y los ardilla (los capuchinos los vimos ayer en Manuel Antonio).

Monas araña

Son las 11:00h, hora de comer, por lo que nos dirigimos a la estación Sirena. Bajo un porche, cráneos de tapires, huesos de ballena y moldes de pisadas de jaguares se encuentran en exposición. Nos conducen hasta una sala donde se sirve la comida (burritos de pollo, tamales, naranja, sandía, papaya, bizcocho de plátano y una bebida que sabe a cacahuete).

Comida en la estación ranger Sirena

A mitad de la comida, vemos un grupo de coatís pasando cerca del comedor. Nos levantamos todos y nos acercamos para verlos mejor.

Coatís

Volvemos a los senderos, el guía busca cocodrilos pero no los encontramos; vemos más monos, aves, un basilisco tomando el sol, pecarís y otro grupo de coatís muy numeroso y que observamos comer a dos metros de distancia.

En el camino de regreso a la playa, el guía distingue a lo lejos, entre la vegetación, un tapir. No nos podemos acercar, nos tenemos que contentar con lo que vemos por el telescopio. Toca hacer un acto de fe.

Tapir. Toca hacer un acto de fe.

En los últimos metros que caminamos por la playa continúa la pasarela de animales: iguanas, lagartijas, aves.

Llegamos a Drake a las 14:00h. Después de ducharnos nos relajamos en el porche con hamacas y comemos mamones injertados, nos encanta esta fruta.

Mamón injertado

Cocinamos las cenas de hoy y mañana. Nos vamos a dormir temprano, mañana toca excursión a la isla del Caño.

Información práctica recogida a pie de parque:
  • Lleva repelente de mosquitos.
  • Lleva agua.
  • Por la excursión pagamos 90€ por persona. La contratamos con una agencia local, vamos en un grupo de ocho personas.
  • En la estación Sirena hay baños y comedor. También existe la posibilidad de alojarse en dormitorios con literas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

56 + = 65